Experimento y error

Por Adriana Álvarez Sánchez

Experimentar significa “probar y examinar la virtud y propiedades de algo”, mientras que ensayar refiere la acción de “probar, reconocer algo antes de usarlo”. En el salón de ensayos de la Dirección de Danza de la UNAM se presentan, desde hace meses, compañías o solistas de artes escénicas que ensayan, experimentan y se equivocan.

A iniciativa del director de danza de la universidad, el maestro Cuauhtémoc Nájera, el salón destinado a los ensayos de las compañías que se presentan en foros mayores ha sido adaptado como teatro. Cuenta con iluminación, equipo de sonido y sillas para el público. Sin duda, un esfuerzo importante y una buena idea para difundir particularmente la danza.

La modalidad de los espectáculos que se presentan varían: van desde la curaduría de coreógrafos que eligen a compañías bajo una temática; la presentación de grupos de aficionados que practican bailes como el danzón y cuya dinámica fue semejante a la de un certamen; hasta la competencia abierta de danzas urbanas.

En la función del viernes 29 de octubre, se presentó Cartas desde los valles  de Amonos Collective!, compañía creada en 2010. La agrupación está compuesta por bailarines mexicanos y ecuatorianos, y su objetivo es crear obras sobre temas actuales relacionados con las capitales de sus respectivos países.

Uno de los elementos que ha predominado en la mayoría de las coreografías que se han presentado en este espacio es el uso de la palabra – hablada o escrita – pareciera que la forma actual de la danza ya no se centra en el movimiento, sino en la palabra.

A decir de los creadores de Amonos Collective! sus cuestionamientos son nada más y nada menos sobre las ciudades en las que habitan millones de personas que, de una u otra manera, se preguntan lo mismo. Con el uso clichés sobre los chilangos y los quiteños, la compañía muestra las carencias conceptuales y técnicas que tiene este proyecto tan reciente.

La experimentación y el ensayo son acciones que permiten conocer, en este caso, las propiedades de una compañía, examinar la virtud de su propuesta y probar la respuesta del público.

El salón de ensayos es un espacio que permite llevar a cabo estas acciones para que los grupos profesionales reflexionen sobre sus obras y descarten o asuman el error que, en sus distintas acepciones, se define como “concepto equivocado, una acción desacertada o equivocada y cosa hecha erradamente”.