Patricia Aulestia

En sus venas no corre sangre mexicana. Sin embargo, su corazón se ha entregado por convicción a nuestro país. Por ello, la maestra Patricia Aulestia se ha ganado con creces el reconocimiento dentro del gremio dancístico nacional, ya que durante más tres décadas se ha entregado en cuerpo y alma a promover la danza en esta tierra.
La lucha de esta ecuatoriana ha sido desde sus diversas trincheras. Primero como bailarina, después como coreógrafa, y luego como investigadora y funcionaria cultural. Por los aportes legados dentro de estas cuatro vertientes, Aulestia es considerada un personaje clave dentro de la historia de la danza mexicana.Mención especial merece su incursión en el ámbito institucional, ya que ha ocupado casi todos los puestos directivos dentro de las dependencias dedicadas a la promoción dancística. Sobresalen sus roles como Coordinadora Nacional de Danza del INBA, directora de la Compañía Nacional de Danza y titular del Centro Nacional de Información, Documentación e Investigación de Danza “José Limón”. También fue fundadora de la Asociación Mexicana de Investigación Teatral y miembro honorario de la Sociedad Mexicana de Maestros de Danza.
Su carisma y capacidad como funcionaria, también le valieron el reconocimiento a nivel internacional. Basta destacar su nombramiento como presidente vitalicia del Comité Nacional e Internacional de Danza del ITI-UNESCO. También fue miembro fundadora de la Alianza Mundial de la Danza.
No obstante que la maestra ha dedicado más tiempo a la administración y promoción cultural en México, es importante recordar su trayectoria como bailarina y coreógrafa en su país natal, Ecuador. Fue aquí donde se formó con grandes maestros, como Sabina Naundorff de Hirtz. La prensa ecuatoriana de ese entonces, la calificaba como una “precoz y talentosa” niña artista.
Uno de los intereses dancísticos que entusiasmó a la maestra Aulestia fue el llamado nacionalismo folklórico, es decir, aquel furor por la identidad popular plasmado en el baile. De hecho, se sabe que bajo este movimiento estético –cuando se reivindicaban los valores tradicionales-, Aulestia desarrolló con éxito su labor dancística en Ecuador.
Su hambre de aprender más, llevó a la coreógrafa a viajar a Estados Unidos durante los años sesenta, cuando la danza contemporánea estaba en la meca. Finalmente, la maestra Aulestia decidió que México sería su segunda Patria.
Por su labor desmedida a favor del quehacer dancístico, Aulestia es actualmente presidenta en México del Consejo Internacional de la Danza (CID UNESCO), la organización oficial en el mundo que cobija todas las formas dancísticas

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