Somos también lo que está al lado

Por Adriana Álvarez Sánchez  
Miguel Mancillas, bailarín y coreógrafo, reflexiona sobre lo que somos a partir del silogismo “Si la línea no existe y asumimos que es una sucesión de puntos, entonces la forma no tiene frontera, somos también lo que está al lado”. Pero cada línea tiene dos sentidos, una dirección y puede ser de varios tipos.

 El vínculo que nos une con las ciencias es analizado por el creador para llevar a la escena con su compañía Antares Danza Contemporánea la obra Ladoalado que explora esa sucesión de puntos que es interminable e infinita.

Mancillas también ha logrado mostrar en el escenario una sucesión de ideas con bailarines de primer nivel a quienes entrena arduamente, cuya preparación física es proporcional a su capacidad de interpretación.

En el escenario se iluminan cuatro áreas cuadradas –verde, azul, blanco y rojo-, a veces simultáneamente, a veces, alternando y los bailarines pasan de una a otra área, donde las acciones que detonan otras durante más de una hora.

La música que no siempre es melódica contiene momentos de tensión y calma, sonidos que llevan a los bailarines al límite de sus emociones. Además, Mancillas modifica el orden de la obra, lo que genera aún más tensión en los intérpretes, vestidos de blanco con parches de puntos y líneas de colores.

No hay una anécdota, pero sí acciones que muestran las relaciones entre las emociones, los lugares y las personas. El coreógrafo utiliza el recurso audiovisual de imágenes y códigos proyectados en una pantalla, los bailarines no salen del escenario, pero el video no distrae porque está plenamente integrado a la obra.

Compañía fundada en 1987 y que reside en Hermosillo, Sonora cuenta con el amplio reconocimiento de su trabajo. Además de presentarse en distintos países, organiza desde 1994 la muestra internacional “Un desierto para la danza” en su ciudad natal.

El encuentro Dance Danza…sin fronteras programó Ladoalado que pudo verse en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario el 12 y 13 de noviembre de 2010. Un acierto de la organización del encuentro por parte de la Dirección de Danza de la UNAM.